16 jun. 2008

Él Hombre Que Siguio Sus Sueños (mi Padre)

Huariaca fué la cuna del hombre que aprendio a forjarse en la vida de una manera muy independiente. Nacido en una casa muy humilde, al cuidado de su madre aún analfabeta quien no podía darle mayor educación que pudiera hacerle un gran hombre de valores. Por cuestiones de la vida, ese hombre tuvo que emprender aun niño, un viaje del cual no sabia ni del porque. La gran ciudad fue su destino y una familia desconocida le daba un hogar. Con su bultito sobre los hombros, su polito y su pantalon parchado veia desfilar los edificios y numerosos vehículos que eran novedades para él. Acostumbrado solo a correr los cerros, jugar con su trompo y patear una pelota de trapo, ahora tenía la responsabilidad de correr sobre el cemento y dejar los juguetes para convertirse en un trabajador de la gran ciudad llena de bulla, humo y humedad. La tristeza se apodero rapidamente de él, ya que la fé que su madre habia puesto en esa familia que lo acogería se convertia rapidamente en una pesadilla, que lejos de convertirse en un miembro de la familia se habia vuelto en un empleado sin paga ni comida, que tal vez ni comparandole con la mascota de la familia caería acorde. El creyo que jamas podría salir de ese infierno, pero el destino le tenía guardado buenas vibras y poco tiempo despues, aprovechando un descuido, cual prisionero de guerra, tuvo que escaparse de su carcel y enfrentarse al monstruo de las calles. No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo aguante fue su premisa, ya que conoció a una familia que lo adopto en su ceno cual un hijo más, le brindo hogar, cariño y trabajo. Él muy considerado y siendo un joven trabajador, no dudo en devolverle a base de sudor todo lo que hacian por él. No sucumbio ante sus temores y aprendio el oficio que le marcaría toda su vida. Los vehiculos que él temía al entrar a la Gran Ciudad ahora se convertirían en su fuente de comida, en su fuente de trabajo y en lo que hoy le da las más grandes satisfacciones. Rodeado de pernos, llaves inglesas, soldaduras y gatas comprendió que esa sería su trabajo, su sustento. El sería un Doctor de los carros. Como todos aprendio a ser mandadero - pasame esta llave, saca este perno- fue su constante durante años, pero él no se amilano, porque aprovecho las horas de almuerzo de sus jefes para aprender ese oficio. Fué autodidacta, aprendio a quemarse, a volarse las uñas, a golpearse con las llaves, a desarmar y armar perfectamente, a soldar, a cortar debidamente y aprendio a ser maestro por su propio sudor. Ya le dieron un taller para él, porque la familia que lo adopto tenía una factoría, él fue el encargado de la parte de soldadura y por cierto muy requerido por los clientes por la fineza y diversidad con la cual soldaba. Pero eso no era su meta, como de niño tenía sueños, ahora de joven tenía que realizarlos. Ahora aprendio a ser Jefe de Taller y oficio le había alcanzado grandes logros. Su emprendedorismo y espíritu aventurero de joven le hicieron decidir que tampoco ese no era su meta ni su último sueño. Tenía que tener algo propio. Empaco su maleta (ya no bulto) y con la mirada tristeza de la familia que lo acogio enrumbo hacia otros mundos. El padre de esa familia no lloro por la tristeza de que se vaya un buen empleado, sino que se vaye un hijo, forjado del calor de un excelente hogar. Se iba su mano derecha, su hijo preferido. Y él con la racional tristeza de dejar a unas personas que más que amor le dieron una profesion y forjaron en él valores que le perdudarían en los años posteriores de su vida, empezo su larga trayectoría hacia alcanzar su propio taller. Ya no era la gran ciudad, sino que ahora era lo acogio la ciudad del oriente, llena de verdor y encantos. Las primeras semanas no le fue muy bien y la banca de una plazuela se convirtio en su hotel. No desmayo por eso, porque en su niñez su colchon era un pellejo de ganado. Le rezo a su Santo, San Juan se llama, el debía de darle una nueva luz. Y pronto se hizo la luz, un anuncio para soldadores en una fábrica de papel le daba una nueva oportunidad. Rapidamente se hizo famoso no solo por su excelentes trabajos, sino que su impetu deportivo le abrian nuevas amistades. La pelota de futbol fue el canal entre él y el dueño de la empresa. Joven deportista y trabajador fue su etiqueta en la fábrica y nadie podia moverle del puesto modesto de Jefe de Mantenimiento. Ahora las circunstancias cambiaron, ya era parte importante de la fábrica, tal vez penso algúna de esas noches llenas de zancudos, que ese era su techo; pero no!, era trabajador de alguien y no trabajaba para él. Se sentia aun vacio. Pues dejo su futuro en esa selva y ese trabajo hermoso. Otra vez entre juanes y fiesta de San Juan decidio que otra ciudad era su destino final. Enrumbo hacia la hermosa y calida ciudad de los Caballeros de León, donde fundaría su destino final. Empezo otra vez de cero y se hizo famoso nuevamente por su laboriosidad y empeño deportivo, dejo de llamarse Quiroga y se transformaría en un Travolta. Su fama se hizo aun más grande cuando su amigo le propuso que habra su propio taller, porque los porcentajes qu7e percibia en esa nueva empresa era muy pocos. No lo penso dos veces y fundo su Autmotriz San Juan. A la vez tambien fundo su familia, ya que estando cerca de lugar que lo vio nacer, fue a darse unas vacaciones, donde conoció a la mujer de su vida, quien la acompaña hasta estos momentos.

No solo fundo su empresa, fundo su familia y se convirtio en el hombre más feliz del mundo. Creyo en si mismo y no dejo de perseguir sus sueños. Ahora encaminado de darle educación hacia sus hijas y la esperanza de que su Hijo Mayor continue su legado, trabajara honrosamente en su propio espacio. Sentado sobre su propio auto, continua incansablemte trabajando por darse la felicidad total. El no sabe que su Hijo Mayor le escribe estas lineas, tampoco sabe que por cuidarle tanto, jamas le enseño a ensuciarse entre grasas, aceites y herramientas. Su Hijo Mayor no aprendio el oficio, pero sí aprendio sus valores y empeño infinito por salir adelante y seguir con Automotriz San Juan.


A ese hombre que se forjo de la nada le dedico esas lineas. Gran hombre que me enseño todo lo que tiene que dar un padre hacia sus hijos. Habra pasado horas desde el Día del Padre, pero no dejo de recordarme cada una de sus enseñanzas y ejemplo de vida durante todo el año. Motivos suficientes para hacerlo sentir feliz no solo ese día, sino cada minuto de su existencia.

4 comentarios:

Metódica dijo...

ehh! aqui comento ves :P

linda historia la de tu padre, como la de muchos peruanos que tvieron que salir adelante a pesar de la adversidad....


algun dia escribire asi, pero de mi MAMA!!!!


:P


^^

Fiore dijo...

Que lindo y estoy segura de que se merece cada letra

un bso

Nelly dijo...

Q hermosa historia!! tu padre es un ejemplo a seguir.

Besos

Fr@nk M!Ch@ell dijo...

Muchas gracias a todas por sus comentarios.